Con más de 5 décadas de trayectoria, Sidiki Camara, nacido en Malia y radicado en Oslo, lanza hoy el que considera su proyecto más ambicioso hasta la fecha.
Fuertemente influenciado por las tradiciones del oeste africano, concibe "Ankaben", que se traduce como "Humanidad", un título que resume la propia cosmovisión del artista: la música como lenguaje universal.

De sonido espiritual, logra crear imágenes de lugares lejanos, mientras conduce también hacia el interior, como en un trance, conectando con lo más puro de cada ser.
Con influencias del jazz, voces que emocionan con su aire folclórico y una producción impecable. Se percibe una intención altruista, pues es un sonido sanador, impregnado de amor por el arte y una necesidad genuina de conectar y crear que distingue a un verdadero artista.
Escrito por Elisa S.