Sobre aquello que ocurre de manera tan orgánica que ya nada vuelve a ser lo mismo. Sobre la sobria y rocambolesca adultez de envejecer, de la familia y la paternidad. Es “It Wasn't In The Script” por el galardonado artista Spottiswoode.
Tratando profundas cuestiones, a su altura se halla su musicalidad. Tan rockera como funky, tan sentimental como alocada y febril. Es un álbum reflexivo repleto de momentos de sonora gracia y excelsa elegancia, de diversión y reflexión, se halla navegando en territorio de aguas con tamañas olas cargadas por el fulgor de sentidas letras.
Comienza con la desenfrenada y homónima “It Wasn't In The Script” , humorística, movida y rítmica presenta la impensada temática del héroe posterior a su épica, de aquellas vivencias dejadas por fuera del guión.

Seguida por la íntima “Prayer #1”, confesoria y plena, se vuelve un momento de cálido refugio, como también ocurre en el gratificante “Oh, What a Beautiful World”, o en el romántico “When I’m With You”.
En “Old Man At The Station” tenemos un rock bluesero, de notadas observaciones y resiliencia, poseedora de grandes matices su dramática no descansa.
Entre ellas y más aguarda un proyecto hecho con rebosante amor, destaca en sus virtudes la colaboración de nada más ni nada menos que su hija de diez años en coros.
Es así que engendrado en vistas del paso de los años, su impacto es tal como el de una vida y el intenso amor que esta fermenta. Definitivamente, esconde algo para todo melómano paladar.
Escrito por Fausto M.