
1. A PROJECT CALLED LOVE: CHICAGO

De un par de días en Chicago y un intenso amorío inesperado emerge la homónima y dinámica pieza, “Chicago” por A Project Called Love, obra del músico de Venice, Jay Hope.
Entusiasta y de infecciosos ritmos ska, esta euforia musical se fusiona con una buena dosis de rock y punk, todo aquello al servicio de un simpático y noble tributo a aquellos bellos y efímeros días en Chicago.
Es así, que la canción carga no tan solo con un cándido cometido sino que deleita con una rebosante energía anunciada desde el segundo cero y un pegadizo estribillo dibuja-sonrisas. Pues se trata de días de alegría plasmados en canción.
2. ANA PÊ: MÚSICAS PARA BRINCAR VENTAR E VOAR!

Desde Rio de Janeiro, Brasil resuena en lengua portuguesa a todo jolgorio y júbilo un álbum dirigido a los más chicos y su buen velar, es “Músicas para Brincar Ventar e Voar!” por la multidisciplinaria artista Ana Pê.
Partiendo de sus varias facetas, la artista, actriz, educadora e investigadora integra sus dotes en esta alegre y plácida obra didáctica en naturaleza, que progresa con diversos y variados elementos musicales. Siempre con su norte de positivismo y sano consejo, significa un gran aporte no solo a la música sino que a la misma educación de menores, pues su efecto es múltiple: logra conformar una grata experiencia musical como impartir sabios consejos e instrucciones de noble propósito social.
3. BODO BIFROST: LOVE WE MADE

En rítmico despliegue se presenta una cinemática experiencia musical donde los matices llevan al oyente a conectar con su mundo interior. Es “Love We Made” por el innovador Bodo Bifroest.
En interesante combinación de ritmos propios del afro-beat, soft amapiano y house orgánico surge un emotivo viaje a través del sentir. Pasando por memorias que se desvanecen, reflexiones internas y ponderaciones de la conexión humana, se trata de una canción con la habilidad de dar sustancia a pensamientos y momentos de quietud, donde en soledad o a mirada interna sale a la luz la esencia de uno mismo y con ello las consideraciones propias de confrontarlo.
Es una canción idílica para todo oyente en busca de disfrutar de un buen ritmo mientras se entrega a sus más profundas e íntimas cuestiones.
Escrito por Fausto M.